La historia

“La Casa Amarilla” la Isla Baja,
su hábitat en Tenerife.

El Hotel Rural Casamarilla es una preciosa casa de estilo colonial de dos pisos que data de mediados del siglo XIX, fue construida para habitación de los dueños en una finca que aparece ya inscrita en 1887 como finca rústica en parte poblada de nopales para la cochinilla, y más tarde en 1904 dedicada al cultivo de caña de azúcar y tomates. A su vez, en la descripción de la época nos detalla que existen otras dos casas medianeras y un edificio en que hay instalada una máquina azucarera (hoy desaparecida) movida al vapor con los útiles necesarios para la molienda y obtención del azúcar, porque la situación económica se reconduce con cultivos alternativos en el último tercio del siglo XIX.

Se le conoce con el nombre de Casa AMARILLA y se sitúa en La Caleta de Interián, término municipal del Puerto de Garachico, estando compuesta de tres porciones llamadas “Suerte de Correa”, “Pared Doble” y “Gaviotas”, y además de una huerta…Toda ella mide 8 hectáreas, doce áreas, ochenta centiáreas, que es lo mismo que quince fanegadas o 80 mil metros cuadrados aproximadamente. De esa época se conserva todavía en la zona la chimenea y las instalaciones de otro ingenio azucarero, se sitúa en plena Punta del Risco de Daute. La hacienda se ubica con vistas al mar, la costa y espectaculares barrancos de la zona en el municipio de Los Silos dentro un enclave rural de la isla de Tenerife. Hoy en día está situada en medio de una finca tradicional de plataneras, pues a principios del siglo XX se inicia la expansión de este cultivo, que se convierte en predominante de estas zonas Bajas.

Las construcciones efectuadas en medio de propiedades agrícolas para residencias de los señores constituyen las haciendas… Alrededor se desplegaban los cultivos y habitaciones de los trabajadores, sin integrarse en el recinto de los dueños, pues era la verdadera arquitectura popular la habitada por aquéllos. Con el paso del tiempo muchas de estas haciendas han sido transformadas o han desaparecido, aunque en el norte de Tenerife quedan buenos ejemplos. Unas tienen forma de U… las haciendas no eran la residencia usual fija de estas familias adineradas, que tenían su mansión como vivienda habitual en poblaciones urbanas.

Vistas exteriores actuales de la Casa Amarilla.

Descripción de la edificación canaria.

La vivienda es una casa de estilo colonial que data de mediados como ya se ha dicho del siglo XIX, se caracteriza por su riqueza maderera, grandes cubiertas de teja, aleros salientes, ventanas de guillotina y veranda o balcón cubierto y cerrado con cristales que se usaba por costumbre para sentarse al atardecer, característico de zonas costeras en la isla de Tenerife y La Palma. Nos hallamos ante una arquitectura sin arquitectos, donde predomina la mampostería, un patio con destiladeras o fresquera…es una casa funcional, sencilla, sobria. El material más abundante es la madera de pino canario o tea que al impregnarse de resina adquiere una coloración rojiza y se hace incorruptible, para que la tea sea buena es necesario que el árbol sea viejo, permitiendo la obtención de gruesas tablas. Los clavos que se usaban eran cuadrados y otros de forma cónica de gruesa cabeza. Los aleros y cornisas están presentes en la casa como remate de la fachada y el patio para expulsar el agua de la lluvia. El alero es de tejas superpuestas como continuación del tejado de varias aguas .La casa de dos pisos, que servía de desván o habitaciones es de planta rectangular, en torno a un patio con galería de madera, salas dormitorios y cocina.

Fachada principal de la Casa Amarilla

La casa señorial de campo es una mezcla de casa urbana y rústica. Las dependencias formando construcciones separadas y en su momento destinadas a los servicios ligadas a una economía agrícola. Presenta una escalera exterior que termina en una pequeña galería. La escalera siempre con pasamanos es de un cuerpo y conduce directamente a la segunda planta. Uno de los modelos más difundidos de la casa canaria es la fachada de huecos simétricos. La puerta va en el centro entre dos ventanas. Se conserva la puerta centrada de dos hojas.

Interior de la Casa Amarilla

En su interior, el patio (comedor actual) es un espacio constante en la vivienda canaria, constituyendo el núcleo en torno al cual se distribuyen las dependencias bajas y altas…proporcionador de luz y aire, erigiéndose en el eje vital de la casa. En Canarias el patio se ubica en la segunda crujía de la casa. La puerta de acceso está siempre en el eje de la principal, colocada en el centro o lados derecho o izquierdo indistintamente de las fachadas. En algunos, es el porche el que está a la misma altura del acceso de la puerta de la entrada principal, y el patio propiamente dicho se encuentra a un nivel inferior.

La planta de los patios es rectangular o más frecuentemente, cuadrado. La aparición de algunas argollas en la parte superior de ciertos patios, hace pensar en la colocación de toldos que cubrían el espacio de aquellos, tal como se utilizaba en las casas árabes. El salón siempre ocupa la parte delantera de la casas. Se ilumina con ventanas que dan a la fachada principal. La puerta de acceso al salón, de dos hojas, se ubica en la galería del frente del patio, que sirve de antesala. La mayoría del mobiliario empleado en las casas de las Islas era importado, pues la industria local era escasa. En sustitución de los armarios aparecen alacenas empotradas en la pared, divididas en varios compartimentos. La cocina se halla siempre al fondo de la planta principal.

Los cuartos bajos se disponen en torno al patio. Las bodegas a veces en el inferior nivel en sótano o semisótano…Luz y aire son suministrados, aparte de la puerta, por pequeños ventanillos… abatibles en ocasiones para facilitar la ventilación. En el interior de las bodegas no sólo se conservaban “cascos y pipas de vino y vinagre” sino también tinajas de aceite, fresqueras, etc. Una escalera comunica directamente el patio trasero con la planta alta. En muchas ocasiones este patio es una simple huerta. La casa de dos plantas solía ser de las familias más importantes. En el ámbito rural, se localizan en grandes fincas.

La Casa Amarilla y su entorno

El medio natural, en su parte superior, se sitúa en el Monte del Agua, formación vegetal de extraordinario valor ecológico que se extiende en lo alto del acantilado por las cabeceras de los barrancos y constituye uno de los mejores montes de laurisilva del archipiélago. Se conserva en su plenitud en las vertientes más profundas, donde las condiciones son óptimas. Su extraordinaria humedad es clave para sus recursos hídricos.

En 1740 el ingeniero Antonio Reviere (Cartoteca del Servicio Geográfico del Ejército 1740-43) describe la Caleta como un lugar que “tiene aguas y casas esparcidas, no se puede entrar más que en una lancha cada vez porque tiene riscos a la derecha e izquierda de su entrada…en el plano que levanta…aparecen reseñados el canal por donde entran las lanchas, la entrada y salida en la trinchera la casa y árbol que sirve de guía para la entrada y la añeja ermita de San Andrés.

Barrancos en la Villa de Los Silos y monte de laurisilva en el Monte del Agua

Las fiestas de La Caleta se celebran el 30 de noviembre en honor a San Andrés, como también en junio donde se celebra en torno al santo marinero, como es San Juan. Hablar de la Caleta es hablar de mar y barcos, de pescado, de mariscos, de vino, de azúcar, de plátanos…Todo ubicado en un barrio situado en pleno centro de la Isla Baja, entre los municipios de Garachico y los Silos, quienes administrativamente se reparten este pequeño territorio. Si atendemos al espacio la actual parroquia de San Andrés, limitada al este por el Barranco Hondo que baja desde el municipio de Tanque y fluye recto hacia el mar. Al oeste el barranco de Las Guardias que desciende desde la Tierra del Trigo y discurre perpendicular a la costa junto a la finca de la Palma de Daute para acabar en la playa del Gomero.

Vista aérea y playa de La Caleta de Interián

En este rincón de Tenerife, de tres kilómetros y medio de superficie, se han conservado valiosos endemismos de la flora canaria. Las lluvias son escasas y no suelen sobrepasar los 25 litros por metro cuadrado al año, junto al mar. Las temperaturas oscilan entre diez y veintiocho grados centígrados, con veranos calurosos e inviernos algo fríos que por las noches el aire hace descender las temperaturas por las brisas del mar, cargadas de humedad. El viento fuerte y racheado aparece esporádicamente en la zona pero cuando lo hace ocasiona grandes destrozos llegando alcanzar los 115 Km /hora especialmente el que viene procedente del Pico del Teide, llamado popularmente Viento del Pico. En varias ocasiones no ha dejado ni una sola mata (de plátanos) en pie. Todo esto influye en su vegetación formada por plantas xerófilas: cardón, cardoncillo, tabaibas, siempre vivas, balos; almácigos, lentiscos, orobales, cornicales, brezos , inciensos, palmeras, dragos, laurisilva, tiles, acebiños, que ocupan barrancos y laderas sombrías…plantas propias de la región Macaroresia.

Ubicación y riqueza vegetal que hay en la zona de Los Silos

El diseño del litoral costero de La Caleta de Interián corresponde al de una línea sinuosa…con duros rompientes y ruidosos callados, a la mar vacía, se descubren charcos y caletones donde nadan crías de peces y especímenes de mariscos, hasta llegar a las inmediaciones del Risco de Daute.

Aproximándonos a su historia.

Pocos pueblos tinerfeños disfrutan de un pasado tan rico como el de La Caleta de Interián, teniendo que remontarse hasta 1506 para conocer su origen, año en el que se creó la parroquia de San Pedro de Daute. ”Dentro de la cabecera de la parroquia se encontraba la gran hacienda de los Viña, un trozo de terreno que el Adelantado Alonso Fernández de Lugo dio a Mateo de Viña según se recoge en las actas del Cabildo”.

Camino El Cercado en Garachico, San Pedro de Daute, al fondo La Caleta de Interián.

El comienzo de su historia “podría” ser el siguiente: El Gran Tinerfe, 2ª mitad del siglo XIV, fue el último de los menceyes o Reyes universales de la isla, en su vejez o a la muerte de este, sucedió la revolución, por rebeldía de sus hijos, que fraccionaron el Estado en reinos de Icod, Tegueste, Adeje, Daute, Taoro, Abona, Anaga, Tacoronte y Guimar y señorío de Punta de Hidalgo que castellanizaron los conquistadores. El Adelantado Don Alonso Fernández de Lugo, apadrino en el bautismo a D. Diego (Pelinor) último mencey de Adeje, llevado a España como otros de sus parientes concediéndole el monarca castellano el uso de escudo de armas, a este y a su esposa que llevó el apellido de Lugo. Le dio el valle de Masca y sus aguas con más de cien fanegadas en las lomadas de Erjos. Rosmen segundo soberano de Daute, dicen que le pusieron Gonzalo y otros que Juan. Los conquistadores se fusionaron con los indígenas y daban el don a varios Menceyes.

Mapa de Tenerife previo a la conquista castellana y mapa tras La Conquista

Terminada la Conquista se fundó ’Los Silos’ en territorios del reino prehispánico de Daute, ubicado en el ángulo Noroeste de la Isla de Tenerife. Aunque no exista Acta Fundacional, su origen está íntimamente ligado al portugués Gonzalo Yanes (Gonzalianes), poseedor de tierras en el lugar desde finales del Siglo XV. El nombre de Los Silos aparece por primera vez en un albalá (documento) fechado el 15 de marzo de 1509. El origen de esta nomenclatura hace referencia a tres depósitos (silos) para guardar cereal construidos en la hacienda de Gonzalo Yanes.

Los Silos en Tenerife. Memoria de Los Silos

Los primeros colonos recibieron datas de tierras y aguas en la zona norte de Tenerife desde Anaga a Teno…El suelo fue alterado para explotarlo. Se plantó caña de azúcar y morales para la seda y alimento del ganado, vid y cereales. Se taladró la montaña para sacar de ella el agua, se surcaron las laderas de atarjeas y canales… y finalmente llegó la platanera cultivo que hoy vemos en los campos caleteros.

En este lugar está La Caleta de Interián donde se encuentra la Casa Amarilla. El origen del segundo nombre de La Caleta “de Interián” hay que buscarlo antes del inicio de la conquista de Tenerife. Según los documentos, esta parte de la isla era conocida por los amigos del Adelantado Fernández de Lugo porque frecuentaban en busca de ganado y esclavas. Interián, apellido muy antiguo y noble en La Liguria (de la Riviera Italiana) pasó a Canarias en el siglo XVII por Don Juan Interián este fue regidor de Tenerife en ese siglo.

(Armas del apellido: En campo de de sables, un león rampante de plata, coronado de oro y linguado de gules.)

Escudo de Interián. Fotografía antigua de Los Silos y Mapa de La Caleta de Interián en 1845- 1850

Mateo Viña, banquero genovés recibió del Adelantado varias tierras y aguas en Daute. Su hijo Fabián Viña Negrón, nació en Garachico en 1511, llegando a ser alcalde del lugar. Fue también Regidor de la Isla de Tenerife. Levantó el castillo de San Miguel en el actual Garachico, cuyo escudo de armas campea sobre la puerta de entrada a esta fortaleza, junto a una cartela con su nombre y fundó la ermita de San Andrés, en La Caleta de Interián en 1582, se acabó en 1623, sobre un terraplén que dominaba la caleta o la playa conocida entonces como Caleta del Viña y que luego pasaría a denominarse de Interián.  En el año 1900 la ermita fue ampliada y en 1963 fue declarada parroquia por el obispo.

Para poner en explotación estas tierras la familia Viña, necesitó recurrir a un préstamo…y este va cambiando hasta llegar a las manos de los hermanos banqueros Interián, afincados en Málaga, descendientes de genoveses. Ante la escasa posibilidad, por parte de Viña, de hacer efectiva la deuda contraída con los hermanos Interián en 1516 llegan a un acuerdo por el cual se divide la hacienda en dos partes.

En 1527 finalizado los diferentes arrendamientos, la propiedad pasa a la familia Interián y a partir de 1547 se comenzó a denominar Caleta de Interián nombre que se conoce en la actualidad.

Iglesia de San Andrés en La Caleta de Interián

En 1706 el volcán de Trevejos o Arenas Negras, derramó su lava sobre parte de Daute, quemó campos, cegó las fuentes que regaban las viñas, relleno la mejor parte de la isla y condenó a muchas familias del noroeste de Tenerife a la emigración forzosa.

Dibujo de la erupción del Volcán Trevejo 1706.

Ya en 1765, se reunió la célebre Tertulia aristocrática de Nava, que dio pie a la redacción por Viera Clavijo de la Gaceta de Daute, momento culminante de ese espíritu ideológico en el seno de la élites sociales del momento. El periódico manuscrito Gaceta de Daute fue un hito en la historia de la comunicación en Canarias y puso los pilares para el desarrollo del periodismo en las islas. Con datos sacados del archivo particular de la familia Cáceres, descendientes de los Interián y cosecheros de cochinilla hasta 1842. “Plantaciones de tuneras o nopales existieron, hasta la llegada del plátano, en las fincas de Casa Amarilla…también las legumbres”. En Tenerife y hasta bien entrado el siglo XX existieron flotas mercantes inglesas, noruegas, alemanas, españolas etc. especialmente destinado al transporte del plátano a los puertos de Europa. Actualmente la exportación platanera ha quedado reducida al mercado peninsular.

La población de La Caleta hay que buscarla en los moradores de las haciendas de Viña-Interián, González Yanes y en los servicios complementarios que desarrollaron, tanto terrestres como marítimos, derivados de los ingenios azucareros y posteriormente del cultivo de la vid y comercialización del vino, también aprovechando sus ratos libres en pescar, mariscar y recolectar sal. Muchas de las actividades han desaparecido y algunas se practican como entretemiento artesanal. Había vendedoras que recorrían los pueblos tocando en las puertas de las casas y ofreciendo los más variados géneros. Con cesta de mimbre o castaño, talega o costala a la cabeza, seguida o no de un asno. La Caleta se configura como un pequeño grupo de casas y rústicos almacenes-bodega construidos cerca de la playa para atender las tareas de embarque y desembarque, presidida por la ermita del apóstol San Andrés. Con la comercialización del plátano, ocurrido alrededor de 1890 y la perforación de galerías de agua para atender el cultivo, se comenzaron a zorribar las tierras y a levantar bancales de piedras para construir las huertas. En 1900 se toman acuerdos para la urbanización del barrio caletero por parte de la corporación municipal, se decide que los dueños de las casas que han sido edificadas en solares municipales, sin debida autorización, se proceda a medir la parcela que ocupa cada casa y se obligue a su dueño a pagar el importe del solar. Muchos de los propietarios de los solares en 1902 comenzaron a presentar sus planos debidamente trazados, al tiempo que solicitaban licencia para comenzar las obras de su vivienda. En 1913, doña María Cólogan y Ponte 1873-1961, (retrato a caballo que existe en la casa), casó con un nieto de los condes del Palmar, Luis LLarena y Monteverde, el matrimonio tuvo tres hijos: Luis, Elisa y Mª Luisa. La propietaria de la finca denominada “Casa Amarilla” expone al Ayuntamiento de Garachico la necesidad de delimitar su propiedad de la municipal, puesto que su finca lindaba, al naciente, con solares del municipio, siendo la línea divisoria de ambos propiedades una recta que, a partir del ángulo nordeste de otra hacienda lindante y termina en la ribera del mar.

Retrato a caballo de Doña María Cólogan y Ponte.

Esta linde no estaba señalada por postes o mojones y porque convenía, lo mismo al Ayuntamiento como a la señora, que se colocasen esos testigos para determinar de un modo indudable dicho lindero. Dejaron cinco metros y medio, entre una y otra propiedad, que es la anchura que debería llevar y tener la calle que en aquel sitio debería y prolongarse hasta la mar. Antiguamente todos los vecinos se consideraban pertenecientes a un solo pueblo, el de Garachico hasta que en 1927 surgió la división; una parte se quedó en Garachico y la otra a depender de Los Silos

Vistas de La Caleta de Interián pertenece a dos municipios diferentes, Garachico y Los Silos, pero para los caleteros su pueblo es uno.

En 1921, aún se estaban construyendo los tramos de carretera de Garachico y Los Silos. Ante estas dificultades, no es de extrañar se utilizasen los puertos y calas marinas de las islas como estaciones de carga y descarga de mercancías y pasajeros, imperando el transporte marítimo sobre el terrestre. Las entradas y salidas de productos agrícolas, ganaderos y artículos manufacturados, se hacían directamente por los parajes costeros. Para ir de Garachico a Buenavista, se podía ir por el camino viejo o Real, o bajando a La Caleta por la vía que conducía a la playa, continuando por el medio del barrio y tomando la carretera pública que, partiendo de la Máquina Vieja, pasaba por la Casa Amarilla…

En septiembre de 1926, se inicia un pleito entre los ayuntamientos de Garachico y Los Silos, por los límites en La Caleta de Interián. En realidad los límites habían sido fijados mucho antes en 1890, desde el barranco de Correa al este pertenecería a Garachico y hacia el oeste a Los Silos.

Los ingenios azucareros

En la 2ª mitad del siglo XVI en Canarias, el azúcar y su demanda aumenta fuertemente crecen en este periodo la producción sus precios y en la primera década del siglo XVII los ingenios decaen.

El historiador Rumeu de Armas relata la invasión de 1586 donde el ingenio resultó destruido por los piratas y muchos temporales de viento y agua en 1589, no sabemos si se reparó, lo cierto que en 1612 estaban derruidas las casas de prensa de purgar y mieles que se seguían realizando en otras dependencias. En la década de los 20 del siglo XVII efectuándose otras reparaciones ya avanzado el siglo, cuando sólo funcionaban en la isla este ingenio y el de Daute, si bien éste tenía una producción muy inferior. Los lugares de destino del azúcar eran Cádiz y Amberes. El ingenio de Garachico lo conciben Bartolomé de Ponte y su primo Alonso estos debieron poseer uno empujados por las circunstancias y la desaparición de Interián, de modo que las cañas de esta hacienda, entre otras pasarían a moler en el nuevo ingenio. Las aguas de ambos, que iban unidas, quedaban para siempre, corriendo a la mitad de canales y acequias. La fecha fijada de terminación era la de 1583 o principios de 1584.

Torriani (1560-1628), ingeniero, arquitecto e historiador, además de geógrafo y cartógrafo militar italiano, señala la ubicación exacta del ingenio en el plano que traza de Garachico.

Los principales propietarios que molían sus cañas en el ingenio eran: los dueños de la hacienda Interián y otros propietarios…hacia 1608 deja de moler el ingenio y acelera la desaparición de este.

El último de los ingenios azucareros de Garachico, fue emplazado en el lugar conocido como Máquina Vieja, en nuestra Caleta de Interián, lugar próximo al actual grupo escolar de Las Salinas. Fue montado en el año de 1883 por el icodense don Aurelio Padilla Domínguez, un emigrante que en Cuba en la población de Matanzas, ostentaba el cargo de capataz de una central azucarera. Aurelio había fundado en La Habana, la sociedad “Capote, Padilla y Compañía”, destinada a la explotación azucarera y de licor en la isla de Tenerife. La sociedad elaboraría los productos con la marca comercial “Teide”.

El ingenio Teide supuso para la Isla Baja la última oportunidad para recuperar la antigua industria azucarera, si bien, nunca la caña dulce había desaparecido de la zona, ni desapareció esta vez. A comienzos del siglo XX hubo otro intento de explotación de la caña de azúcar a cargo de la compañía inglesa Igller, puso en explotación el ingenio que nos ocupa, próximo a Sibora, cercano a la playa de “Agua dulce.»

Se trata del conjunto formado por la chimenea de piedra, de más de 25m de altura, y dos naves destinadas en la actualidad a actividad agrícola, dispuestas perpendicularmente entre sí. En él se utilizó, como menciona D. Cheo Velázquez y a cuyo libro remito a aquellos que quieran profundizar más, la maquinaria que tenía el ingenio Teide (Casa Amarilla). Su ubicación y armónica disposición, han convertido a este antiguo ingenio en elemento de referencia de la costa de la comarca de Daute.

Charco del Inglés. Don Jorge B. Parke French y Sociedad Filarmónica “La Unión” 1899

Montaron la industria en un lugar próximo a Las Siboras de Los Silos, asentada sobre una instalación salinera, cuyos restos aún pueden observarse junto al muelle de Daute, el cual fue construido para el servicio de esta fábrica. Utilizó la misma maquinaria, calderas y prensas que tenía el ingenio de “Teide” (Casa Amarilla). En la actualidad se distingue su emplazamiento por mantener vertical su alta y elegante torre-chimenea, la cual se ha convertido en otro de los símbolos del municipio de Aregume (Los Silos). Las plantaciones de caña para esta industria estaban en la misma zona en la que estuvieron las de Alonso Fernández de Lugo o de Gonzalianes y las de Don Aureliano Padilla.

Conocida popularmente como La Torre, su alta chimenea visible desde cualquier parte de la Isla Baja, se ha convertido en un emblema de Los Silos. Por sus valores paisajísticos y su sugestiva visión al lado del mar, asentada sobre un pronunciado saliente litoral junto al antiguo camino costero que conduce desde La Caleta de Interián a Las Siboras, constituye además uno de los ejemplos más interesantes de la arquitectura industrial de Tenerife de finales del siglo XIX. Data de 1869-1890 y fue construida dentro de la hacienda de Daute por la firma The Ycod & Daute Estate Company Limited, casa de comercio-establecida en la ciudad de Manchester bajo la razón social de Lathbury y Compañía- que instaló por las mismas fechas (1890) una fábrica similar entre los municipios de Guía y Gáldar, en la isla de Gran Canaria.

Erigida sobre unas antiguas salinas existentes en este lugar, constaba de dos amplias naves-con tejados a dos aguas sobre techumbres de vigas y tirantes de madera de considerable escuadría -dispuestas perpendicularmente y una chimenea troncopiramidal, fabricada con piedra molinera en sus dos tercios inferiores y tosca amarilla en el último, casa de medianeros o colonos y estanque accesorio para la máquina azucarera traída desde Liverpool, en principio al ingenio de La Casa Amarilla y luego reubicada en la hacienda de Daute. Junto a ella se halla el muelle de Daute, desembarcadero de mampostería construido por la misma compañía para las operaciones relacionadas con la industria de la caña dulce. Sin embargo, superada la crisis como consecuencia de la situación bélica internacional(La 1ª Guerra Mundial), el plátano remplazó definitivamente a la caña dulce y con la desaparición de la máquina azucarera-trasladada a Portugal- el edificio y su muelle anexo fueron reutilizados para empaquetado de la fruta y exportación de bultos; función que sigue cumpliendo en la actualidad.

Playa de “Agua dulce” en Los Silos

La pesca en barca, de caña o de vara, pulpear y morenear, siempre se les ha dado muy bien a los caleteros. La sal se ha producido en el barrio se ha empleado tradicionalmente para salazonar el pescado dar sabor al queso y la leche…En este lugar, el turismo como tal, es un fenómeno muy reciente y sólo la “Casa Amarilla” y algún que otro alojamiento en la barriada de San Andrés.

El barrio de La Caleta cuenta con un entramado de calles asfaltadas y limpias en el cuales se alinean las viviendas con sus muros bien revocados de mampostería y pintados de colores alegres. Las plazas, a parte de la situada junto a la parroquia y denominada San Andrés, posee el pueblo otras dos más en la parte de Los Silos, una llamada también de San Andrés situada en las proximidades de El Faro y otra, muy reciente, con árboles y ajardinada, sin bautizar, entre las inmediaciones de Las Salinas y la Casa Amarilla, actualmente. Muy cerca de esta plaza está la charca o presa de la Casa Amarilla, la cual tiene una cartela en la que se puede leer: “Empezada el año 1941 y terminada en1943. Lleva la cantidad de 56.297 pipas” (15).También dentro de la finca hay otra cartela referida al canal que recoge las aguas de altos de Los Silos (Monte del Agua) donde se lee: “Empezado el 1º de septiembre año 1943 y terminada el 22 de enero año 1944 encargado Gregorio Ramos, maestro Rafael Palenzuela y Fermín Afonso. Canal metros 1600, P. (peones) Ángel Acosta y Rafaelito, Claudio López y Ruperto López. Otra curiosidad de la finca de La Casa Amarilla, es que en sus huertas cercanas a la costa estaba ubicado el campo de futbol del Interián, solo existe el portón de acceso a dicho campo, hoy conocida esa huerta de plátanos en la finca como la “huerta del futbol viejo”.

Estanque cartela y canal en la “Casa Amarilla”

Como conclusión, las actuaciones que se han hecho en la casa contribuyen a su puesta en valor al dotarla de una nueva actividad y por tanto de su pervivencia en la historia del lugar, protegiendo así el legado histórico.

Inés Hernández Pérez, licenciada en Gª Historia, sección Historia del Arte.

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